Supongo que ya se dieron cuenta de mi fanatismo por Liniers y sus macanudos.
Les dejo una Entrevista hecha a Liniers por Nicolás Sticotti, para la revisa La Crujía, con imagenes y todo!
Voilà!
Frank
ENTREVISTA A RICARDO SIRI, “LINIERS”
“Es como si hubiera querido ser astronauta, y me salió ser astronauta.”
En el mejor momento de su carrera, y tras la publicación de su cuarto libro, Macanudo 3 (cuya tapa fue “bordada” personalmente por él), el historietista Liniers nos dio esta entrevista. En su departamento del centro porteño, el “macanudo” autor de una de las tiras cómicas del diario La Nación nos abrió las puertas de su casa para charlar de su trabajo, sus influencias, el mundo de la publicidad, su relación con otros historietistas y su actual éxito.
Fuiste un suceso en la última feria del libro, donde se producían colas larguísimas para que firmaras tus libros
Lo de la feria del libro fue rarísimo. Me daba mucha impresión, porque yo iba cuando tenía 17 o 18 años. Siempre fui, desde que me enteré de que había una mesa de dibujantes todos los años, que se juntaban Quino, Caloi y Fontanarrosa. Lo arrastraba a mi hermanito, que tenía 10 años menos. Iba, hacía la cola y llegaba totalmente mudo (me daba vergüenza hacer la cola para pedir un autógrafo, por eso llevaba a mi hermano). Y me iba feliz mirando el dibujito a casa. Así que es rarísimo que vengan y me digan: “¿Me firmas el mío?”, pero cuando ves que el tipo está nervioso, me identifico totalmente con él. Sé por lo que está pasando. También me da impresión cuando vienen chicas lindas. Yo me pongo nervioso y me sale mal el dibujo.
¿Qué cambio en tu paso del No! (Página/12) a La Nación?
Al principio tenía bastante cagazo por el volumen de trabajo, porque pasar de hacer una tira semanal a hacer una tira diaria, intuía que podía hacerla, pero no sabía. No sabía bien qué era la tira tampoco, porque nunca hice una tira sobre este tipo de humor, con este tipo de personaje. El único miedo que tenía cuando pasé de Página a La Nación era no poder putear, o hacer esos chistes que por ahí hacía en Bonjour, que eran como muy extremos hacia el humor negro, que en La Nación, por el tipo de lector y por la línea editorial por ahí no da. Y por suerte no, siempre me dijeron: “Mirá, Liniers, si queres hacerlos así, te estás suicidando, pero a nosotros nos encanta, seguí haciéndolos así”. En ese sentido me dieron una libertad enorme.
¿Cómo fue que empezaste?
(more…)