resignado ya, quizás por el correr de los años, a no poder hallar eso que alguna vez quiso, pero siempre demasiado cobarde para intentarlo. no quiso cambiar, no pudo innovar, y se quedó en lo cómodo, en lo fácil, en lo aburrido, en lo de siempre. una vida monótona, sin alegrías, sin sorpresas. Mirando por la ventana la lluvia, escuchando los ruidos de la ciudad. pensando en todo aquello que podría haber sido, y que aún cree que puede llegar a ser, y pretende, si le pusiera voluntad, si tuviera ganas de hacerlo. pero sabe que no, sabe que no es capas de intentarlo. lo ve, lo cree, goza con el pensamiento, pero se refugia en su inseguridad, en lo que le queda a mano, en lo que no requiere esfuerzo, en lo que sabe, en lo de siempre. y sigue soñando con aquello que una vez quiso y sigue pensando en lo que podría haber sido, en lo que podría ser, pero no es. porque no quiere serlo, o no se atreve. y no va a decirlo. no va a dejar que lo sepan.