Septiembre 2, 2009
no creo
¿qué hago con la foto de un instante que no viví? la miro, la deseo. quiero haberla sacado yo, quiero haber estado ahí. como a una chica, puedo seguir mirándola el resto de la noche, sabiendo muy consciente (e inconscientemente) que no va a estar conmigo ¿y si lo intentara? quizás no vale la pena el esfuerzo. Nadie va a meterse en mi vida, nadie va a querer ser mis fotos. ¿Y si lo fuera? Esa melodía no me pertenece, no sé escribir canciones. ¿Qué se? tampoco sé inventar historias. Y si las invento, no sé escribirlas. Y mucho menos vivirlas. están ahí, dando vueltas en mi cabeza, como chicas en una fiesta, pero no puedo ponerlas en foto, no puedo volcarlas a papel, no sé cantarlas, no quiero realizarlas.
Y ahí sigue, la chica del gnomo imaginario, mezclando realidad con fantasía, y pretendiendo no saber cuál es cuál, y para qué sirve cada una, en un entrelazado mundo esquizofrénico, que de afuera parece aburrido. Y lo es.
No creo que pueda lograrlo.
Pero menos creo que pueda intentarlo.
